UNA VERDADERA QUIMERA.

 

 

No soy de hacerme muchas propuestas, lo de planificarme no va conmigo, tengo otras obsesiones.

Está claro que expreso mis pensamientos/sentimientos de forma más o menos comprensible. Lo pensado/sentido a lo escrito, lo escrito pasa a ser leído, me deja inerme ante cualquier propósito confeso, como el que se expone y corre peligro.

Cuando escribo interviene la memoria, la experiencia y la imaginación. En realidad pienso que es una pregunta trampa en cuya respuesta se funde el placer y la necesidad. Nada más inalcanzable que lo vivido. ¿Por qué respiramos? Preguntas distintas con la misma ambición de ser respondidas algún día.

¿Poderes terapéuticos? Los puedo notar. Geografía inacabada en un mundo paralelo que vamos generando. Un mundo propio, identificable.

 Escribir me ayuda a ordenar el desorden generado. Errores de fábrica.

¿Alguna tara?, lo pone en mi etiqueta.

Mi cerebro se comunica mejor con mis manos que con mi lengua. El papel es un filtro, una coraza entre mis palabras y tu mirada.

Una forma de obtener respuesta sin el requisito de la pregunta previa y, sobre todo, para ensayar piruetas truculentas en el vacío, que es un territorio bastante fértil y que, sobretodo, controlo

Comentarios

Entradas populares de este blog

DEMOSTRACIÓN GEOMÉTRICA.

EL ARTE DE LO INESPECÍFICO.

SENTIMIENTO DE PERTENENCIA