SENTIMIENTO DE PERTENENCIA
Nacemos
libres, sin nación y sin religión.
A medida que
vamos creciendo nos van moldeando.
El arte de
lo imprevisto, la espontaneidad disminuye poco a poco. Nos formamos como
ciudadanos de una sociedad determinada y empezamos a contener cierta
información que nos van dando. Nota aclarativa: la información depende del
fabricante.
Nos van
condicionando, es irremediable y hasta cierto punto es necesario.
Nadie te lo
pregunta, pero cuando quieres darte cuenta ya formas parte. En algunos casos se puede elegir si eres
capaz y te lo permiten.
Los
prejuicios no nos permiten aprender de los demás solo por el hecho de ser
distintos. Hay personas distintas, países distintos, en un mismo país hay regiones
distintas.
La
diversidad sirve para aprender de lo que es distinto de nosotros.
El sentimiento
de pertenencia existe. Mi sangre es uruguaya, mi nacionalidad es italiana y
vivo en España. No tengo estilo musical, pero reconozco cuándo me gusta la
canción. El hecho de no cerrarme me ha permitido conocer cosas que enriquecen.
Nunca pensé que me gustaría música francesa hasta que escuché a Zaz.
No entiendo por
qué en España algunos quieren separarse. En Uruguay el sentimiento de
pertenencia es fuerte, ¿será por eso que me cuesta tanto entenderlo?
Son
realidades distintas, no es comparable, pero me duele mucho que haya gente que
quiera separarse siendo un país tan hermoso y con tanta variedad. Cuando uno
valora lo suficiente lo que tiene no quiere separarse. Tal vez el no tenerlo
cerca no sea la única forma de darse cuenta.
Yo pienso
que la idiosincrasia es vinculante pero no es excluyente.
Comentarios
Publicar un comentario