POLVO DE ESTRELLAS.

 


Viendo los astros relucientes en la noche de verano sentado en una terraza o en una roca frente al mar. Tarde de invierno enfrente a una estufa a leña contemplando desde la ventana algún bonito paisaje. Disfrutar de una ruta en la naturaleza o en algún centro comercial. Evidentemente hay preferencias.

Contemplar desde lo más hermoso que se nos ofrece hasta lo más cotidiano como ir de compras. Se trata de ver lo bueno o el estar bien con lo que se tiene. Personas que tienen mucho y no disfrutan vs personas que apenas tienen e irradian felicidad. Si somos capaces de ver o sentir las cosas buenas que tenemos cada uno, mucho ganado hay.

Algunos tienen la suerte de tenerlo y no lo disfrutan, otros se lo imaginan y poseen la capacidad de apreciarlo. No me refiero a lo material. Esforzándome en ser razonable: ¿te estaré idealizando? Pero si lo pienso, me sobran argumentos para creérmelo.

Inacabado, sana locura, motivación inesperada. Contemplo lo inalcanzable, hermosura cósmica. Noche cerrada y brillas en cualquier escenario.

Tengo varios propósitos. La mayoría son diarios (cuando nos planificamos a veces nos olvidamos del día a día). Sin embargo, sé reconocer cuando algo vale la pena para siempre. También se reconocer lo propio y lo impropio.

Ser consecuentes con lo que somos o vamos siendo, en este juego de propósitos apareció de repente ¿Quién gira entorno a quién?

Comentarios

Entradas populares de este blog

DEMOSTRACIÓN GEOMÉTRICA.

EL ARTE DE LO INESPECÍFICO.

SENTIMIENTO DE PERTENENCIA